FELICIANO CARVALLO

Nace en el estado Vargas, Venezuela, el 11 de noviembre de 1920. Su infancia transcurre en los pueblos del litoral central en actividades del campo. Desde muy joven pinta paisajes, flores y frutas sobre papel, cartulina o cartón piedra, utilizando tintas naturales que prepara a base de tierra roja, onoto, cayena, ladrillo rojo molido con agua, azulillo y tierras negras. Asimismo, fabrica máscaras y pinta tinajones y maracas. Hacia 1945 trabaja como albañil de Armando Reverón, quien le enseña a preparar soportes y usar el color. En 1948 realiza su primera exposición individual en el recibo de su casa. Así se anuncia por primera vez la existencia de un artista «ingenuo» en Venezuela. En 1949 participa en el Taller Libre de Arte. A partir de 1950 trabaja, fundamentalmente, con óleo y esmaltes industriales; las figuras se hacen más pequeñas y numerosas dentro de la composición. Los temas son las manifestaciones de la vida popular tradicional. A partir de 1952 su obra participa en Salones nacionales y se exhibe en La Habana, Sao Paulo, Florida, Boston, Washington, Nueva York, París y Madrid. Ha recibido importantes reconocimientos entre los que destacan, en 1965, la mención honorífica en el XXVI Salón Oficial y el Premio Antonio Edmundo Monsanto del XXVII Salón Arturo Michelena. En 1966 es galardonado con el Premio Nacional de Pintura del XXVII Salón Oficial y el Premio Armando Reverón, cuyas obras, hoy en día, se conservan en la colección permanente de la Galería de Arte Nacional. Se encuentra representado en importantes museos nacionales e internacionales, así como en reconocidas colecciones privadas.

Selva Azul, 1995.

A propósito de Johannes Vermeer, La mujer que siempre ame N15, 2014